jueves, 9 de mayo de 2013

ESPERANDO LA MAGNA, POR CAROLINA FERNÁNDEZ.

Hay fechas que la historia nos trae como legado del pasado, como vértice del tiempo que atestigua la importancia y el peso de la devoción mariana que hemos heredado de una forma muy familiar, al menos en el caso de quien les habla a través de estas líneas.

1.913 - 2.013 es una cifra más que grande, importante, y como tal la va a celebrar Granada. Una procesión magna se viene gestando desde Septiembre del pasado año, aunque me atrevería a remontar el punto de partida a 2.009, cuando la Passio Granatensis permitió tanto celebrar un centenario también histórico, como aunar trabajo y esfuerzo sumando en favor de nuestra Semana Santa.
Desde entonces, muchos cofrades hemos soñado con este día, con la llamada "Magna Mariana", imaginando una "fiesta" extraordinaria en torno a la Madre de Dios, y no había mejor fecha que el I Centenario de Coronación de la gran devoción de Granada y su provincia, la Virgen de las Angustias.

Ese sueño compartido ha ido tomando forma, hasta convertirse en una bella realidad. Por ello, cuando camino por Granada, no puedo evitar  pensar como cambiarán esas mismas calles y plazas la jornada del 18 de Mayo.

Ese glorioso sábado, para mi amanecerá en el Realejo, dispuesta a acompañar a la Madre de Dios del Rosario, que bajo palio formará parte del extraordinario cortejo que se postrará a las plantas de La Patrona. Por la tarde, tan solo diez parejas de hermanos tendrán el privilegio, de poder acompañarla hasta la Basílica, pero habrá lugar para que todos podamos hacerlo una vez que inicie su regreso al barrio. Llegado ese momento crecerá el cortejo, se habrá desatado la locura y una explosión de primavera inundará el Barrio. La Banda de la Soledad de Cantillana sustituirá unos sonidos por otros, sumando al racheo costalero y el tintineo de los rosarios en los varales, sones gloriosos para un palio alegre de barrio que irá derramando gracia.

Mucho es el esfuerzo y el cariño que se vuelca en preparar a nuestra Bendita Madre, será vestida con mimo por un gran amigo, y exornada de flor y cera aderezando su paso de palio con las mejores galas para una cita histórica. Serán momentos únicos, inolvidables y sobretodo irrepetibles los que viviremos el próximo 18 de Mayo con Ella y por Ella, Madre de Dios y Madre nuestra.


Carolina Fernández Herrera
Hermana del Rosario