miércoles, 21 de marzo de 2012

VESTIR LA TÚNICA NAZARENA

Va finalizando la Cuaresma, pronto comenzará la Semana que todos los cofrades anhelamos durante el año... Ya resta poco más de una semana para volver a establecer ese contacto especial con el Señor bajo el capillo.

Son días de reparto de hábitos y papeletas de sitio, otro paso más para alcanzar ese día Santo, que para nosotros es tan "glorioso". Poco a poco, los hábitos van tomando vida de nuevo, se airean, se planchan, se vuelven a almidonar quedándose sobre la percha mientras llega esa cita. A su lado, el capillo sobre el capirote va tomando forma al igual que se va conformando un cortejo que, nazareno a nazareno acompañará al Señor para hacer pública Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral.


Se acerca el momento de acompañar al Señor bajo el anonimato del capillo. Caminaremos entre miles de personas, pero iremos a solas con ÉL, dando gracias una vez más por todas aquellas cosas que nos concede. Nuestras promesas, plegarias y oraciones vendrán bajo el capillo, mientras nuestros pasos van buscando la Santa Iglesia Catedral.

Vestir la túnica nazarena es estar en comunión con tus hermanos con el deseo de dar público testimonio de Fe, muy necesario en los tiempos que nos ha tocado vivir. Es un derecho a la par que un deber de hermano. Al mismo tiempo, vestir la túnica nazarena supone el momento perfecto del año para todos aquellos que "vivimos en cofrade". Se disparará el orgullo cuando busquemos con la mirada la Sacratísima Imagen que veneramos, y veamos que cada año somos más los que nos unimos en nombre de Dios.

Hacer Estación de Penitencia no es fácil, son unas horas que exigen un sacrificio al que nos comprometemos de manera voluntaria al ingresar en una corporación nazarena... Pero, ese sacrificio nos llena de satisfacción, pues lo convertimos en agradecimiento, siendo conscientes del privilegio que supone caminar acompañando al Hijo de Dios.

No dejes pasar la oportunidad de unirte a la Hermandad para dar público testimonio de Fe en la calle. La catequésis plástica alcanzará su máxima expresión cuando las miles de miradas que esperan la salida de la Hermandad recen atónitos ante el Hijo de Dios y Su Bendita Madre.

Aún puedes formar parte del cortejo Rosariano de Granada, acércate a la Casa de Hermandad a recoger tu túnica nazarena.