viernes, 5 de marzo de 2010

NUESTRO VIA CRUCIS, SEGÚN OBJETIVOS DE COFRADES

A continuación, reproducimos instantáneas - cedidas a este blog corporativo - por nuestro hermano David Hidalgo junto a la web Pasión de Granada y por nuestro amigo Sergio Aguayo, director del blog "Granada Cofradiera". Nuestro más sincero agradecimiento a todos los que colaboráis con este blog.

Y con la venia de un gran pregonero ...

... Y llegado ese momento en que fue condenado, y para que se cumpliera la escritura quiso Dios, que en el Realejo Cristo también tuviera su calle de la Amargura.

Por eso, para que camine hacia el Gólgota, tiene que ser desde más lejos, desde el alto Albaycín, donde las hermanas clarisas tienen su lugar de oración.

Llegará Cristo, y se abrirán otra vez las puertas de esta Catedral del Barrio, para que Él camine por el Realejo, Bendito, hacia el monte del Calvario.

Habrá caído la tarde, y la estrechez de esa puerta será el marco para un Cristo que camina hacia la muerte, cargado con el pesado yugo de la Cruz.

Quién fuera Tu Cirineo
Señor de las Tres Caídas,
para aliviar en Tus hombros
el dolor de Tus heridas.


Y quién fuera
Tu Corona de espinas
para tornarse
en dulces besos de niño
o en dulces besos de Madre

Quién pudiera ser la piedra,
Señor de las Tres Caídas
donde al postrarte de hinojos,
no se hieran tus rodillas.

Y quién pudiera Señor
ser la túnica de lienzo
para mimar con amor,
las heridas de ese cuerpo.

Quién pudiera, quién pudiera, quién pudiera
¡Siempre diciendo pudiera,
en vez de decir yo quiero!
y cargar, a Tu manera,
ese pesado madero.

Quién pudiera, quién pudiera ...


¡Perdóname Tú Señor,
por tanto decir pudiera,
y dale a mi corazón,
esa bendita ceguera
que hace morir por amor!

Pues gozando de ese amor,
que tan solo Tú Señor,
me diste al darme la vida


¡Comprenderé yo Tu amor,
y Tu entrega a la Pasión
Señor de las Tres Caídas!


Del pregón de Antonio González (2001), que año tras año sigue ocurriendo en nuestro Realejo, cuando el Señor baja desde el alto Albaycín para que se cumplan las escrituras en la Jerusalén de nuestro Barrio.

Gracias a todos los que ofrecéis vuestro trabajo para el disfrute de todos.