martes, 8 de marzo de 2011

SE HA HECHO ESPERAR, PERO YA ESTÁ AQUÍ.

Llegó silente, callada como todos los años, y en este 2011 ha querido el Señor que se hiciera esperar, pero la Cuaresma ha vuelto cambiando un año más nuestro entorno, o quizá sea que los que vivimos en cofrade veremos a partir de una hora escasa la ciudad con un cariño extraordinario, fuera de lo habitual.

La Cuaresma ha llegado de nuevo perfumando de incienso a Granada, revistiendo de gala al Realejo, y ataviando a María Santísima a una antigua usanza que muestra la verdadera humildad de la Madre de Dios.



En apenas una hora, como cristianos que somos, comenzaremos nuestro camino hacia la Pascua con la limosna, la oración y el ayuno, preparándonos así para vivir la pasión, muerte y resurrección del Señor, en el que ponemos nuestra vida y esperanza.

La Cuaresma viene un año más intensificando las convocatorias, siendo la primera de ellas la imposición de la ceniza, a la que asistirá nuestra Hermandad en la Iglesia de Santo Domingo a las 20 horas. Así mismo, la Cuaresma trae consigo la llave que permite que los sueños que se pregonan durante el año ahora tomen forma, y se hagan verdad un año más renovando nuestro sentimiento cofrade y nuestras creencias más profundas.

Trae de su mano a una primavera que se muestra tímida, pero que a buen seguro irá creciendo para mostrarnos todo su esplendor en esos ocho días que llevamos un año entero esperando. Esto hace que resulten pertinentes los versos de un gran pregonero del Realejo, nuestro amigo David Rodríguez Jiménez - Muriel, y que hoy hacemos nuestros:

Pasa adentro Primavera,
en Realejeña embajada
que no hay lugar más medido,
como el de esta Gloria urbana
para hablar de Dios a cuestas
y de su Madre en volandas,
que eres, Realejo mío
¡SOL DE LA SEMANA SANTA!

Feliz Cuaresma.