miércoles, 31 de octubre de 2007

MEMORIA COFRADE - 12 de Abril de 2006



Después de muchos días de impaciente espera amaneció el que iba a ser otro miércoles santo para recordar ... otro miércoles santo que entraría en las páginas de la historia de nuestra Hermandad por el excepcional desarrollo de la Estación de Penitencia que en unas horas íbamos a realizar.
Mirando nerviosos a un cielo, que en el Realejo se presentaba parcialmente nublado, estuvimos dando los toques finales para la salida: la flor en el paso, y el adorno de las calles más cercanas a Santo Domingo, engalanadas por nuestros hermanos más jóvenes.

Por la tarde, la Plaza de Santo Domingo comienza a coger el ambiente de un día grande, el cofrade de a pie va llenando la plaza y sus aledaños, y entre la gente una masa blanca formada espera la hora indicada para que comience su estación de penitencia. Mientras, en el interior de Santo Domingo todo está preparado, los hermanos en fila con el cirio en mano, los nervios a flor de piel, y la
candelería de los pasos totalmente encendida.

Desde el patio de Santa Cruz la Real, los primeros nazarenos comienzan a andar tras la Cruz guía. El reloj marca las ocho menos cuarto de la tarde cuando se abren las puertas del templo y esta vez, junto a los aplausos del público que espera impaciente la salida de la Hermandad, suenan los primeros sones de nuestra Banda en esta tarde interpretando "Granada" del maestro Agustín Lara y adaptada por Javier Quiroga, composición que se convirtiera en el himno oficial de la Ciudad de Granada, y que D.m., sonará cada vez que nuestra Cruz guía abra el cortejo que nos lleve hasta la Catedral.

Largos tramos de nazarenos van invadiendo de color la plaza. Un aroma inconfundible anuncia a Granada que el Señor de las Tres Caídas está a punto de salir a Su barrio. Su cuerpo litúrgico, formado, serio y correcto cumple con su función, y otro año más a plaza enmudece ante el trabajo bien hecho de nuestros hermanos costaleros, la banda atenta espera la señal ... Una mano se levanta en el aire, y una corneta comienza el solo de Silencio Blanco para acompasar la "mecía" del misterio en la salida, los rayos de sol primaverales, iluminan por vez primera a nuestro centurión romano, que además de señalar a Granada, lleva en su mano derecha un pergamino con la oración al Señor de las Tres Caídas que el pasado año 2006 realizó nuestro hermano Paco Estarli; la marcha "rompe" para que el Señor se ponga valiente en la calle, que es recibido con fervor en Su barrio.

Las chicotás se suceden dejando momentos que son todo un deleite para los sentidos, Él, avanza con la sucesión de marchas en las que se recrea Su banda, que mediante la oración hecha música ofrecen su trabajo y esfuerzo en muchas noches de frío a su Titular, y es que en el ambiente se respiraban las ganas de estar con Él una vez más en la calle, después del tan triste miércoles santo del 2005.

Detrás de los penitentes, el "simpecao" de la Hermandad abre los tramos de camareras que acompañan a la Virgen Marinera. En Su paso de palio va cruzando Santo Domingo como un ascua de luz ... "Bendita entre las mujeres, Bendita sea Granada, que por Madre a ti te tiene" como bien dijo el pregonero de la Semana Santa.

El aromático incienso perfuma el aire, dejando nube como le gusta a Su prioste, los acólitos turiferarios están ya en la plaza y con ellos esta vuelve a enmudecer, ayudando así a los hermanos costaleros en su difícil trabajo con el cual han de llevar a Su Madre hasta una Granada que lleva dos años esperándola. Ante la expectación, solo se escucha el tintinear de sus rosarios en los varales de Su palio, y sobre ellos, la voz del bueno de Paco Toro, que por última vez vivirá este momento frente a Ella ... "venga de frente valientes, venga de frente ... güena gente" ... el palio ya está en la calle, y con una levantá perfecta y acompasada a los sones de la Marcha Real, la Banda de la Esperanza de Málaga comienza a poner su particular guinda a la estación de penitencia, se le canta la Salve para que Ella inicie su recorrido. Con un andar muy elegante, nuestros hermanos costaleros trabajaban marchas como "Rosario, Señora del Realejo" de Alonso, y la mítica "Pasan los Campanilleros" de Farfán para la "gran petalá" que el Palio recibió en la calle Ancha de Santo Domingo.

Habían sido muchas horas de trabajo, y muchos hermanos detrás de ese esfuerzo realizado, que se vio recompensado a lo largo de todo el recorrido, dejando momentos inolvidables para el recuerdo como ... la petalá en Ancha de Santo Domingo ... el paso del Señor de las Tres Caídas por Varela ... el Palio entrando en tribuna del Carmen con la marcha "María Santísima del Amparo" ... la impactante imagen de la Hermandad en Catedral ... el paso del Señor ante la Iglesia de los Hospitalicos ... el Palio a los sones de "La Esperanza de Triana" por la recuperada calle la Colcha ... y tantos y tantos momentos que alimentan un año entero de sueños en la espera de un nuevo Miércoles Santo.

A todos los que hicísteis posible este "sueño cofrade" mil gracias.