sábado, 5 de abril de 2014

Celebramos la tertulia XXV Años en Tu trabajadera



Anoche celebramos la tertulia con la que conmemoramos los primeros XXV años de vida de la Cuadrilla de Ntro. Padre Jesús de las Tres Caídas, de nuestra Cuadrilla del Arte.

La misma, fue en la cueva del popular bar del Sota. Muy concurrida de hermanos, y costaleros, se desarrolló en un ambiente de nostalgia, en recuerdo de aquellos que ya están en la Casa del Padre, y que hace veinticinco años tuvieron un papel muy importante en el nacimiento de esta Cuadrilla.

A través de los contertulios, moderados por nuestro hermano Francisco Estarli, explicaron como fueron aquellos primeros ensayos, así como la evolución que ha ido teniendo a lo largo de este cuarto de siglo, en el que todos coinciden en destacar el cambio a costal con el estreno del nuevo paso, como un punto de inflexión en el trabajo de este grupo de hermanos.


Será el próximo viernes de dolores cuando se cumplan veinticinco años de vida de la cuadrilla de hermanos costaleros del Señor de las Tres Caídas. Entre otros actos conmemorativos y con la pretensión de celebrar y rememorar este tiempo de hermandad, bajo las trabajaderas de nuestro Sagrado Titular, el pasado viernes día cuatro tuvo lugar una tertulia que reunió a sus iniciadores para, junto a cuantos asistimos, compartir historia, sentimientos y anécdotas.

La mesa la componían los fundadores Manuel Ocom, Carlos Segura y Jesús Valverde junto al veterano costalero Víctor Burgos y a Maria del Carmen Sáez, que ya en 1990 era miembro de la Junta de Gobierno de la Hermandad.

La cita, como no podía ser de otra manera, fue en la cueva del bar “El Sota”; queriéndose así homenajear a D. José Ocaña, valedor de aquel grupo de costaleros que comenzaba a reunirse y que el animó a vincularse con la Hermandad. Su recuerdo, junto al de José Carranza y Antonio Valdivia, fue permanente y emocionado en el reconocimiento de sus valías personales y cofrades.

La tertulia ha sido un relato histórico que se cosió con el recuerdo de datos y hechos rememorados junto con un rosario de anécdotas que, amén de los contertulios, fueron aportando otros asistentes y que, de los dubitativos momentos iniciales que reunió veinticinco costaleros de distintas cuadrillas, alcanza hoy una consolidada posición de hermandad, privilegiada entre el trabajo costalero de nuestra ciudad.

Quedó de manifiesto la vinculación devocional de cuantos hemos portado  a tan antigua y milagrosa imagen; el incondicional respaldo que desde el inicio dio la Hermandad; el impacto, en nuestra Semana Santa, por la excelencia del trabajo de la cuadrilla; el orgullo de sus componentes, los que fueron y los que son, por su pertenencia al grupo; la idiosincrasia en la forma de andar; los hitos que han marcado e impulsado su devenir y en fin la entrañable satisfacción de un trabajo bien hecho en el fraternal compromiso con el autentico ser del hermano costalero.

La tertulia fue la ocasión perfecta para remozar unos lazos que se mantienen vivos entre los que han sido protagonistas de esta historia, sustentados por una amistad sincera y que, tal y como manifestaron costaleros de mas reciente incorporación, disfrutada por cuantos pasan por la cuadrilla.

La singularísima personalidad de estos hombres, marcó los rasgos definitorios del trabajo bajo las trabajaderas, e invariable determinó los derroteros de un debate que tras dos horas se prolongó en una madrugada como las de antaño.
En todo momento se dejó sentir lo trascendente de lo vivido y la fuerza que para los venideros suponen estos veinticinco pasados.

Tras las palabras de cierre del Hermano Mayor, Miguel Almagro hizo saber que el pergamino que porta el centurión del paso del Señor recojerá este año un texto firmado por Manuel Ocom, que incluirá la primera igualá de aquel año 1990.
Así pues, felicidades a cuantos han sido, a la cuadrilla en sí y por supuesto a la Hermandad.