miércoles, 20 de febrero de 2013

EL PRÓXIMO DOMINGO REGRESA AL REALEJO.


El próximo Domingo 24 de Febrero, Segundo de la tan esperada Cuaresma para los cofrades y día en el que el evangelista Lucas nos muestra la Transfiguración del Señor nuestra hermandad continuará los actos de Cuaresma que han comenzado el Miércoles de Ceniza, inmersos en un hecho que ha pasado a la historia, o al menos un gesto que no se repetía desde hace 600 años, como es la renuncia al pontificado de S.S. el Papa Benedicto XVI, en un gesto de humildad y de valentía.

Para nuestra hermandad, la celebración de la Eucaristía en Santa Isabel la Real y el rezo del Santo Vía Crucis en el traslado de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas no es un hecho más de la Cuaresma. Significa que Nuestro Padre viene a estar junto a nosotros en Santo Domingo, en su casa del Realejo. Baja a Granada por las calles del Albaicín, portado por sus devotos costaleros, los mismos que cada Miércoles Santo rezarán junto a la hermandad que les alienta y lo llevarán acompañado por su Madre del Rosario a la Santa Iglesia Catedral para realizar publica estación de penitencia, pública profesión de fe, manifestando que la Gloria de Dios vive en nuestras vidas y que aunque caigamos una, dos o tres veces tenemos que seguir su ejemplo y con la ayuda de nuestra Madre levantarnos y seguir adelante hacia la resurrección. Es el triunfo de la fe en éste su año, en el que recordamos que hace 50 años el Espíritu guio a otro Santo Padre, Juan XXIII para que renovara su Iglesia y abriera de par en par las ventanas a la nueva sociedad que pedía una nueva Iglesia.

Acompañamos a nuestro Sagrado Titular rezando, meditando los catorce misterios que componen en camino de la cruz, el camino hacia la redención. Este año lo haremos con el Vía Crucis que escribió un joven cardenal que entendió su vida como sacrificio y entrega y que llegó a ser Juan Pablo II, Magno, El Grande, Beato por decreto y Santo por devoción. Recogiendo sus palabras en la introducción y haciéndolas nuestras, permitiéndonos trasladar Jerusalén a nuestra Granada:

En esta meditación trataremos de seguir las huellas del Señor en el camino que va desde el pretorio de Pilato hasta El lugar llamado «calavera», el Gólgota en hebreo (Jn 19, 17). El Vía Crucis de nuestro Señor Jesucristo esta históricamente vinculado a los sitios que Él hubo de recorrer. Pero hoy día ha sido trasladado también a muchos otros lugares, donde los fieles del Divino Maestro quieren seguirle en espíritu por las calles de Jerusalén. Nosotros vamos a realizarlo entre dos barrios con solera y sentimiento cofrade, desde el Albaicín hasta el Realejo, donde cualquier rincón, cualquier esquina es buena para rezar a nuestro salvador. Nos detendremos espiritualmente en estas estaciones, meditando en el misterio de Cristo cargando con la cruz.