sábado, 22 de octubre de 2011

V NOCHE DE MARCHA

El pasado viernes día 21 tuvo lugar la V "Noche de Marcha", evento organizado por la Delegación Diocesana de Pastoral Universitaria con la colaboración de la Real Federación de Hermandades y Cofradías. Se visitarón en esta ocasión tres conventos: el de San Antón, el Convento de la Concepción y por último el Convento de Santa Isabel la Real, lugar donde, nuestras queridas madres clarisas cuidan durante todo el año de Nuestro Sacratísimo Titular, el Muy Antiguo y Milagroso Señor de las Tres Caídas. La parada en Santa Isabel la Real era con motivo de celebrar una eucaristía y un posterior ágape fraternal.
Tuvimos la gran fortuna de poder contar con Nuestro Sagrado Titular presidiendo la Eucaristía, ya que desde que tuviera lugar el traslado de subida tras la pasada Semana Santa, no habíamos tenido la oportunidad de poder verlo y orar ante Él, debido a que por las obras de restauración del convento, Nuestro Señor de las Tres Caídas, se encontraba aguardo en el Coro Alto.

Para ello, el equipo de Priostía de la Hermandad, llevo a cabo un Altar para que Nuestro Sacratísimo Titular presidiera la Eucaristía. Nuestro Cristo portaba su cruz de capilla, túnica morada y el nimbo, arropado de candería y jarras de flor.










Aproximadamente a las una y media de la madrugada llegaban al Convento los participantes en dicha actividad, más de doscientos jóvenes fueron ocupando cada uno de los rincones de la Iglesia creando así un ambiente fraternal único.

La misa estuvo a cargo del sacerdote Jose A. Villena, que supo compenetrar con los jóvenes y hacer de la eucaristía un momento ameno y participativo acompañado por canticos y oraciones juveniles.













Al finalizar la Eucaristía tuvo lugar un momento muy especial cuando todos los participantes se acomodaron alrededor de Nuestro Sagrado Titular, el Muy Antiguo y Milagroso Señor de las Tres Caídas para hacerse la foto del recuerdo.

Como podemos apreciar en la fotografía un mar de jóvenes rodean a nuestro Sagrado Titular, como si de una gran bulla se tratara, con aires de Miércoles Santo.

Y tras la Eucaristía, la Hermandad ofreció un ágape a todos los jóvenes que participaron en dicha actividad.

Y que mejor ágape a las tres de la mañana que un buen chocolate caliente con tortas y las exquisitas magdalenas que para esta ocasión prepararon nuestras queridas madres clarisas.



















Desde aquí queremos dar las gracias a nuestras queridas Madres Clarisas, por esa cercanía y unidad con la Hermandad, que hace que nos sintamos como en nuestra casa.